Es una actividad educativa centrada en la persona. Siendo el objetivo fundamental perfeccionar las facultades del niño o del joven: intelectuales, espirituales, física y psicológicas, a través de actividades diversas que se realizan intencionalmente para lograr este fin, de tal forma que se potencian al máximo las aptitudes, se adquieren conocimientos amplios y sólidos y se desarrollan los valores a través de la práctica de hábitos en los períodos sensitivos adecuados.